De la taxonomía de los dioses (y de la divinidad de las bestias)
sábado, 30 de octubre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
OTOÑO 37
Tuvo unas ganas casi incontenibles de convertirse en salmón, pero pronto se dio cuenta de que le faltaba su disfraz de plata irisada y su boquear rítmico y angustioso.
jueves, 28 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
OTOÑO 35
El tictac del viejo reloj de péndulo.
Los sollozos escondidos tras los suspiros.
Los arañazos de las sillas en las baldosas.
Y el viejo secreto italiano refugiado en aquel patio andaluz.
martes, 26 de octubre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
OTOÑO 33
Los perfiles de la ciudad amarilla me interrogan, queriendo saber cuál de ellos es mi elegido. Pero ellos saben que yo no puedo tomar esa decisión.
Y, sí, me gusta más el perfil de la ciudad baja, pero eso me lo reservo para mí.
domingo, 24 de octubre de 2010
sábado, 23 de octubre de 2010
OTOÑO 31
El brillante ojo entreabierto de Dios —o de algún Arcángel, o de algún Querubín, quién puede saberlo— vigilaba el despertar perezoso del cachorro-leopardo.
viernes, 22 de octubre de 2010
OTOÑO 30
La princesita de chocolate y sucedáneo de cristal estaba preocupada únicamente en recrear el mito de Narciso, pero yo hubiese dado cualquier cosa por acabar de despintarle la laca roja de sus uñas.
jueves, 21 de octubre de 2010
OTOÑO 29
Me hubiera gustado prolongar el atasco sólo por seguir viendo aquella hipnótica coreografía en blanco y negro.
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